Francisco Sanchún: Sangre de múltiples nacionalidades pero costarricense de hueso colorado

Su sangre tiene varios orígenes: chino, español, libanés, sin embargo, nació en Nicoya lo que lo lleva a decir orgullosamente que es costarricense.

Se trata de Francisco Sanchún Morán, quien en el periodo 2002-2006 se convirtió en una de las pocas personas de origen chino que ha ocupado una curul legislativa. Lo hizo por el partido Unidad Social Cristiana, que en esa oportunidad eligió a Abel Pacheco como Presidente de la República.

Nacido del matrimonio de Osvaldo Sanchún Cárdenas y Diana Morán Ayales, como la mayor parte de los chinos, el comercio fue su actividad principal, pero luego la política lo picó fuertemente, pues fue regidor por el cantón de Nicoya en el periodo 1986 -1990 y posteriormente, ocupó el cargo de presidente de la Federación de Municipalidades de Guanacaste y por último legislador de la República.

Siendo diputado de la República, ocupó un cargo en el directorio de la Asamblea Legislativa. Efectivamente, en el periodo 2003-2004, la Asamblea fue presidida por el actual alcalde de Cartago, Mario Redondo y don Francisco tuvo a cargo la segunda secretaria.

Fue en el periodo que ejerció como diputado, que don Francisco propuso que el primer lunes de octubre de cada año se celebre en el país, el día de la cultura china con el fin de resaltar los aportes que los ciudadanos de ese origen han dado a Costa Rica.


Don Francisco considera al desaparecido dirigente del PUSC, Enmanuel Ajoy Chan como su padre político pues siempre tuvo su respaldo.


Hoy, Francisco está retirado de la política y aprovecha el tiempo para dedicárselo a la familia, la que, consideró, fue la más perjudicada por esa actividad que por mucho tiempo fue su pasión.


Casado con Aleida Cubillo Mena con quien procreó tres hijos: Francisco, el mayor, Eduardo y Ahmed Sanchún Cubillo. Este último es chef parrillero. Además, tiene cuatro nietos.



Foto de la izquierda: El exdiputado Francisco Sanchún y su esposa, Aleida Cubillo Mena.


Orígenes lejanos

Los orígenes de sangre de Francisco Sanchún se ubican en lugares muy distantes de nuestro planeta. Sus ancestros provinieron desde la lejanísima China, a casi 15 mil kilómetros de distancia y de España y del Líbano que se encuentra a más de 12 mil kilómetros de nuestro territorio, allá en el Mediterráneo.


Sus bisabuelos chinos ( Andrés Sanchún e Isabel Chen) arribaron a nuestro país desde la provincia china de Cantón. Este hecho se dio en las primeras décadas del siglo pasado. Casi todos los chinos que vinieron a Costa Rica y en general al continente americano provenían de Cantón huyendo de la pobreza que en aquel entonces vivía China a finales del siglo XIX y principios del XX. Venían, generalmente, en procura de mejores condiciones de vida y con la intensión de enviar dinero desde una tierra que en primera instancia parecía muy dura, pero que al final los acogió como sus hijos.


Francisco no tiene claro si sus bisabuelos venían ya casados o se conocieron en Costa Rica. Lo cierto es que producto de su relación nació su abuelo, Trinidad Sanchún Chen, quien con el paso de los años y en su adultez contrajo matrimonio con Lusitana Cárdenas Cubillo, apellidos del más puro raigambre nicoyana.


Según le contaron sus padres y tíos, sus familiares que llegaron a Costa Rica lo hicieron primero por Puntarenas donde vivieron un tiempo. Ahí tuvieron hijos y luego, por cuestiones de negocios se trasladaron a Nicoya, cantón guanacasteco al que visitó, le gustó y se quedó para vivir permanentemente.


Puedo decir, aseguró Francisco, que los primeros chinos que llegaron a Nicoya fueron mis bisabuelos y ellos se dedicaron a la actividad comercial, primero con una pequeña pulpería, que fue creciendo gracias a su tenacidad y deseos de trabajar.


Por el lado materno, su abuelo, Francisco Morán Bavedo provino de España de donde salió para radicar un tiempo en Cuba y en México para luego venirse a Costa Rica y concretamente a Nicoya donde se afincó.


La ciudad de Nicoya fue donde se dio la particular fusión de sangres pues en su templo católico contrajeron matrimonio Osvaldo Sanchún Cárdenas y Diana Morán Ayales, este último apellido lo enlaza con uno de sus orígenes, el libanés. La ceremonia se efectuó el 3 de enero de 1959.


De este matrimonio nacieron tres hijos: Francisco, Osvaldo y Aneida Sanchún Moran. La matrona, doña Diana Morán aún ve a sus hijos y nietos pues goza de muy buena salud a sus 84 años.


Esta particular mezcla de razas, hizo que Francisco Sanchún Morán no tenga marcados rasgos chinos; no obstante, su voz, su acento, es muy parecido al que tiene buena parte de la población china que vive en nuestro país.


“Entonces yo tengo una mezcla; mi mamá es más libanesa que china... porque el papá de mi mamá era español, mis abuelos, un abuelo de mi mamá libanés, otro abuelo mío chino y mi abuelita de aquí, de Nicoya, de esta hermosa zona que me vio nacer y crecer y que llevo en lo más profundo de mi corazón”, expresó.


Sobre su origen libanés, su madre le contaba que sus abuelos llegaron también a principios del siglo pasado a nuestra tierra. Venían, en esa oleada, entre otros los Aiza, los Yamuni. Algunos de ellos como los Yamuni se quedaron en San José. Mi abuelo español se vino para Santa Cruz y luego pasó a vivir hasta sus últimos días en Nicoya, donde procreó a su familia. “Él, al igual que mi abuelito chino tenía su familia aquí en Nicoya donde también estaban sus negocios. Aquí también murió”.


Católico

En la casa de don Francisco hay una imagen el Salvador del mundo que muestra la fe que tiene él y toda su familia en Jesucristo.


“Desde que me acuerdo y desde siempre, mi familia ha sido católica y ahí nos mantenemos. Mis padres, mis abuelitos y abuelitas eran y somos muy católicos. Es una creencia que se nos heredó y ahí seguimos”, comentó don Francisco.


Es de resaltar que, pese a provenir de un país que no es cristiano, buena parte de los chinos que se han afincado en Costa Rica adoptaron el catolicismo como su religión.


Estudios

Francisco nació en Nicoya el 27 de julio de 1959. La infancia y juventud de Francisco fueron felices en su natal Nicoya. Ahí estudió en la escuela Leonidas Briceño y la secundaria, la primera parte la hizo en el Colegio de Nicoya y la segunda, en el José Martí de Puntarenas.


Tras obtener el bachillerato en secundaria, comenzó a estudiar en la Universidad Autónoma de Centroamérica (UACA) arquitectura. También llevó cursos de algo que le apasiona, la música que ofrecía la Universidad de Costa Rica. Sin embargo, su pasión por la política lo hizo abandonar sus estudios superiores.


Pero, la necesidad de prepararse adecuadamente siempre la tuvo presente, por lo que fue un asiduo a los diferentes cursos que impartía el Instituto de Estudios Políticos (INDEP), organización que apoyaba al Partido Unidad Social Cristiana, que fue el que lo llevó a la Asamblea Legislativa.


La política

Desde muy joven, Francisco vio desfilar por la casa de su familia a dirigentes políticos de diferentes colores. Recuerda que Daniel Oduber (Presidente de la República 1974-1978), se quedaba en la casa de uno de sus abuelos de quien era muy amigo.


Además, siendo presidente de la República, Mario Echandi Jiménez, quien gobernó al país entre 1958 y 1962 fue padrino de la boda de sus padres. “Mi abuelito, Francisco Morán fue candidato a diputado en aquellas épocas. También, mi papá fue candidato a diputado cuando don Mario Echandi fue otra vez aspirante presidencial en 1982.


“Así es que yo nací y crecí con una familia muy metida en política. En aquella época estaba muy joven. A mis hermanos no les gustó, pero a mí sí. Igual, también fui comerciante, pero desde muy joven comencé a interesarme en la política y acompañaba a mi papá cuando él iba de gira. Poco a poco se fue despertando en mí el gusanillo y la pasión por la política y hasta la fecha, pues, aunque esté retirado si me gusta seguirla”, declaró don Francisco.


En la familia de los Sanchún no ha habido problemas pese a que entre sus miembros ha habido seguidores de todos los partidos. Los hubo ulatistas, calderonistas, liberacionistas. “En el caso de mi núcleo familiar, lo que es mi papá y mi mamá hemos sido más que todo calderonistas. Desde muy joven fui miembro de lo que hoy se llama Unidad Social Cristiana y en aquella época, para las elecciones de 1966, el partido Unificación Nacional que postuló como candidato presidencial a don José Joaquín Trejos Fernández.


“Yo tenía como siete u ocho años. Recuerdo que fui a recibirlo, con mi papá a Puerto Thiel. Anduve en toda la gira que hizo por la región y eso me marcó para siempre pues fue mi inicio en la política. Don José Joaquín fue electo Presidente y gobernó el país entre 1966 y 1970”, recordó.


Su vida política de niño y joven continuó siempre como seguidor del partido opositor a Liberación Nacional. Pero le llegó el momento de dar el primer salto, de tener su primera experiencia política y eso ocurrió en 1986 cuando a sus 27 años, se presentó como candidato a regidor municipal por la Unidad Social Cristiana en Nicoya. En esa oportunidad, a nivel nacional, la competencia por la presidencia de la República estuvo entre Rafael Ángel Calderón y Oscar Arias, quien finalmente se convirtió en Presidente de la República.


Su experiencia como regidor municipal la puso a disposición de su partido para las elecciones de 1990 que precisamente llevó a Calderón a la Presidencia de la República.


En esa oportunidad, su paisano Enmanuel Ajoy fue electo diputado y a don Francisco lo nombraron delegado presidencial de la zona de Nicoya. Este fue su segundo puesto político, aunque como lo reconoció, no fue por elección popular.

En ese periodo, don Francisco compartía su actividad política con la comercial pues era propietario de una tienda que vendía la línea de videos. Pero lo que realmente le gustaba era la política.

En las dos campañas de Miguel Ángel Rodríguez (1994 y 1998) trabajó arduamente. Y cuando éste ejerció en el periodo 1998-2002 la Presidencia, don Francisco se desempeñó como director ejecutivo de la Liga de Municipalidades de Guanacaste, actividad a la que se dedicó con absoluta entrega.


Sin embargo, la mente de don Francisco ya trabaja en otro proyecto. Por eso, a los dos años de desempeñarse como director ejecutivo solicitó un permiso sin goce de salario e inició de inmediato su lucha por obtener la candidatura a diputado por Guanacaste, su provincia.


Pero para llegar a ocupar ese puesto realizó un largo y duro trabajo pues tuvo que participar en las asambleas distritales, las que ganó, luego en las cantonales y también la provincial. De ahí dio el salto que buscó con denuedo, ser miembro de la asamblea nacional socialcristiana que finalmente lo eligió en el segundo lugar en la papeleta diputadil por Guanacaste. El primer puesto correspondió a doña Ligia Zúñiga, representante del cantón de Liberia.


Al hacer un repaso sobre la forma cómo llegó a ser legislador, don Francisco expresó que “cuando uno se mete en política, lo importante es ir poco a poco, escalar posiciones, haciendo los méritos. Por ejemplo, para mí, el haber sido regidor me ayudó muchísimo para conocer con profundidad los problemas del pueblo y eso le da a uno una fuerte base de apoyo comunal”.


A los 43 años, Francisco Sanchún se convirtió en diputado por la provincia de Guanacaste. Se trata del tercer ciudadano de origen chino en ocupar ese alto puesto que les concede la patria a sus hijos. Los otros dos fueron Antonio Tacsan, Enmanuel Ajoy. Hay que destacar que actualmente, doña Carmen Chan ocupa una curul por la provincia de Puntarenas y que por esa provincia también fue legislador, Álvaro José Chen Lao. Y, que don Arnulfo Lee fue diputado de la Asamblea Nacional Constituyente de 1949.


Creo que el político, como el futbolista y el entrenador, así como cualquier profesional debe hacer carrera. Yo hice carrera política, estuve en dos puestos importantes en la municipalidad de Nicoya y como director ejecutivo de la Liga de Municipalidades de Guanacaste, fui delegado presidencial, y fui poco a poco, haciendo carrera política.


Cuando fui director ejecutivo de la Liga de Municipalidades de Guanacaste, y recorrí mi provincia y la empecé a conocer muy bien; conocí a la gente y los verdaderos problemas de los cantones, que en muchos casos son diferentes.


Como candidato a diputado recorrí todos los pueblos de Nicoya; Hojancha, Nandayure, Carrillo, Santa Cruz; ese trabajo no es jugando, es sumamente duro recorrer toda la provincia pues entre pueblos las distancias son muy grandes.



En la fotografía aparecen los diputados Rocío Ulloa, Mario Redondo y Francisco Sanchún


“A mi familia la dejé casi botada; salía lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo, todos los días hacía giras. En las mañanas atendía gente y veía también asuntos administrativos. Salía al mediodía y llegaba a la casa a las 10, 11 o 12 de la noche. Era un trabajo cansado, demandaba un gran esfuerzo físico, mental y económico. El partido, en esa época de campaña no daba ni cinco céntimos, todo se lo tiene que costear uno y si salís electo, bueno, pero si no salís electo se pierde todo”, resaltó.


Al recordar todo el proceso que vivió para salir electo candidato a diputado, don Francisco dijo que llegar a lo más alto en política no es nada fácil. Tuve que participar en distritales, recorrer todos los pueblos del cantón. Nicoya es un cantón muy grande; tiene siete distritos administrativos muy grandes, que tienen entre sí también distancias enormes, en algunos casos hasta de 150 kilómetros.


Luego hay que seguir con todos los procesos, visitar todos los distritos de Liberia, Santa Cruz, Hojancha, en fin, toda la provincia y hacer eso todos los días era y es agotador en todo sentido. Mi familia fue la gran sacrificada; en su momento la reuní y les manifesté que el proceso para salir electo diputado era muy duro. Mis hijos, en esa época eran muy pequeños. Cuando yo llegaba a altas horas de la noche estaban dormidos y en la mañana siguiente yo salía y ellos se iban para la escuela. Muchas veces no los veía.



Don Francisco fue diputado durante el periodo constitucional en que don Abel Pacheco fue presidente de la República.



Don Francisco y Carlos Vargas Pagán fueron compañeros diputados.


“Y el problema siguió pues si bien se logró el objetivo de llegar a ser electo diputado, la situación se complicaba pues me tuve que trasladar a vivir a San José”.


“Para el diputado que es representante de una zona rural es muy duro. Tiene que trasladarse al San José, alquilar casa, comprar ropa diferente pues no es lo mismo vestir en una zona como Nicoya que es calurosa, a vestir en San José y tener que ir a la Asamblea Legislativa”.


“En la capital yo estaba los lunes, martes, miércoles y jueves. Al anochecer jueves o bien, los viernes me trasladaba a Nicoya donde permanecía hasta el domingo. En esos días, visitaba comunidades pues, así como fui a pedir los votos de sus habitantes, también me comprometí a rendir cuentas de mi actividad como diputado, así como para informarme de los problemas que tenían”.


“Eran jornadas extenuantes y reconozco que a muchos pueblos les pude ayudar como diputado, pero lastimosamente, a otros no pues el gobierno de don Abel Pacheco no tenía mucha plata. Yo tenía la ilusión de ayudar a todas las comunidades, pero no pude hacerlo como era mi deseo”.


En definitiva, también el ser diputado conllevó un sacrificio muy grande para toda la familia. No había posibilidades de disfrutarla, de ir a pasear, lo máximo que podía hacer era llevarla a Puntarenas un rato y nada más.


En el 2006 terminó su periodo como diputado donde tuvo una destacada actuación pues incluso, fue miembro del directorio de la Asamblea Legislativa. Durante esos cuatro años apoyó iniciativas importantes y presentó el proyecto de ley que declaró oficialmente el primer lunes de octubre como el día de la Cultura China con el fin de reconocer los aportes chinos a nuestro país.






El primer lunes de octubre de cada año, se celebra el día de la cultura china en nuestro país, gracias a la gestión que hizo como diputado, Francisco Sanchún.



La pandemia

Marzo del 2020 es un mes que pasará a la historia de nuestro país. Desde semanas y meses antes, en el mundo se informaba sobre el avance de un virus demoledor, que provocaba en China, Asia y también en Europa que miles de personas enfermaron y que los muertos que no podían siquiera ser velados, también se contaban por miles em todo el mundo.


Como es natural, el virus llegó a nuestro país que al igual que casi todo el mundo se vio obligado a cerrar fronteras y aeropuertos y con ello, la casi desaparición de una actividad que se había convertido en la principal generadora de divisas, el turismo.


Durante los años previos, el turismo se convirtió en una fuente de empleo, en el motor de la economía nacional en general y de la guanacasteca en particular. Una gran cantidad de hoteles, restaurante se abrieron por todo Guanacaste, generando una enorme cantidad de empleo, así como también la aparición de una gran actividad conexa al turismo que hizo pensar que la época del bienestar permanente había llegado. Por el aeropuerto Daniel Oduber ubicado en Liberia, diariamente ingresaban miles de turistas provenientes de Estados Unidos, Europa y de otros puntos del mundo. Y también lo hacían por las fronteras y por obvio, también, por el aeropuerto Juan Santamaría.


El optimismo reinaba en toda la provincia, comenzaba a florecer el empleo, cientos de trabajadores eran transportados desde los principales puntos de la provincia a los hoteles y restaurantes de playa, el turista era también trasladado a los diversos centros que tiene la provincia, el turismo rural tenía un gran apogeo.


El espíritu alegre del guanacasteco se hacía sentir en todos los puntos de la provincia; en apariencia, los malos tiempos por sequías y excesos de lluvia habían llegado al final.


Pero lo que nadie se imaginó, llegó. La pandemia provocada por el virus SARS- COV 2 frenó fuertemente al mundo, que se paralizó. Los países ordenaron el cierre de fronteras y aeropuertos, la actividad de la aviación quedó operando al mínimo en el mundo entero y, Costa Rica no fue la excepción.


Casi de inmediato los efectos se sintieron en todo el país, pero con especial en Guanacaste, pues de la prosperidad de pronto pasó a la zozobra y luego a enfrentar la terrible realidad: los hoteles y restaurantes cerraron, sus trabajadores se quedaron sin empleo, los buses para trasladar turistas tuvieron que aparcarse y lo mismo sucedió con aquellas unidades que a diferentes horas del día trasladaban desde los centros de población hasta las playas a los cientos de trabajadores.


Las caras de tensión y preocupación por no tener ingresos para pagar siquiera la alimentación y los servicios básicos se apoderaron de los guanacastecos que vieron como aquel castillo que a través de los últimos años habían construido, de pronto se le vino al suelo, para volver a los malos tiempos, a sentirse nuevo como una provincia abandonada, como una de las cenicientas.

“Yo conozco gente, amigos míos que trabajaban en hoteles, aquí en el centro de Nicoya, en restaurantes; muchos cerraron, la gente se quedó sin empleo. Un montón de pequeñas empresas, pequeñitas que había, en estos momentos ya no existen.


“En la actualidad, todos los empleados de restaurantes, de tiendas, de pequeñas empresas están sin trabajo, fueron despedidos o bien sus contratos de trabajo fueron suspendidos; hubo lugares que despidieron a la mitad de los empleados y nunca más los volvieron a llamar porque todavía la economía está apenas levantando y si otra vez viene esta nueva ola, entonces yo creo que va a haber un receso más prolongado”.


La provincia ha sido muy golpeada, el turismo ni qué hablar, hubo un montón de hoteles, que cerraron. “Aquí pasaba un bus todos los días a las seis de la mañana, recogía una cantidad de empleados y viajaban, por ejemplo, a los hoteles de la costa; eso se terminó porque los hoteles recortaron la mayor parte de los empleados, dejaron la gente de allá y esto fue catastrófico.


Yo conozco amigos míos, gente aquí en Nicoya que dejaron de pagar la luz, se quedaron sin trabajo y uno llegaba a sus casas y estaban sin luz, se alumbraban con candelas pues no tenían plata para pagar el fluido eléctrico”, esto fue tremendo.


Nuestro negocio

“Nosotros teníamos un negocio de parrilla, aquí al otro lado de la cuadra de mi casa. Se llama Ventana Parrillera.


Debo recordar que siempre nosotros hemos vivido del comercio y en particular de un negociar familiar. Mi hijo es el chef parrillero, mi señora y yo atendíamos el negocio. Pero diay, tuvimos que cerrar como tres meses, imagínate tres meses cero entradas. De unos meses para acá volvimos abrir el negocito, poquito a poco hemos vuelto a abrir y a levantarlo, pero quedaron deudas, por eso estamos viendo a ver qué hacemos para poner al día el negocio. Ha sido muy duro, así como lo hemos vivido nosotros, lo ha vivido también una cantidad de pequeñitos y de pequeños comerciantes”.


Incentivar la pequeña empresa

Don Francisco es un firme creyente que el país puede salir poco a poco del a crisis, pero que para lograr ese objetivo es necesario que el gobierno le proporcione incentivos a la pequeña empresa.


“Mire, nuestro país es muy caro en todo sentido. Muchas empresas se han ido incluso a Nicaragua. Lo mismo han hecho una gran cantidad de profesionales costarricenses. Yo tengo un primo que se fue a trabajar a ese país y me dice que en Nicaragua apenas se pide una cuarta parte de los requisitos que se demandan en Costa Rica para establecer una empresa. Nosotros pedimos 15 o más requisitos, en Nicaragua tres o cinco y lo que en


Guanacaste tiene muchas bellezas para el disfrute de los turistas.

nuestro país dura tres meses, en Nicaragua se tarda una semana. Así no se incentiva el establecimiento de empresas y menos de las pequeñas.


“Usted no se imagina la cantidad de requisitos que se exigen para abrir un negocio pequeñito, una pequeña como el caso nuestro. Hay que hacer un montón de vueltas. Realmente no hay un incentivo para hacerlo y esto ha obligado a muchos pequeños empresarios a dejar botados sus proyectos por lo difícil que es en Costa Rica, que es uno de los países más caros de América Latina.


“Tanto, que, por ejemplo, si yo salgo con mi familia a comerme unas carnes, el plato en San José o de mariscos aquí en la costa me cuesta 15 mil colones. En Nicaragua, el costo es de siete mil colones.


“Me pregunto, porqué nos hemos vuelto un país tan caro, porqué y muchos dicen que es por la seguridad social , por el alto precio de la electricidad, claro todo lleva un costo que en el caso nuestro es muy alto”.


Alejado de la política, pero…

Francisco Sanchún reconoce que está alejado de la política, incluso la interna, la nicoyana. “Me he alejado de la municipalidad y en general de la política aquí en Nicoya. Parte de mi tiempo lo paso metido aquí en mi casa y resolviendo cuestiones familiares.


“Antes trabajaba mucho en la asociación de desarrollo, estaba muy empapado de las cosas, pero ya tengo un promedio de diez años que no volví a meterme en absolutamente nada

“En el tiempo de diputado fui parte del comité pro-puente del Río Tempisque Negocié muchas veces con los de la embajada de Taiwán, los trajimos aquí a Nicoya para motivarlos y vieran la necesidad de la obra; también fui parte del comité pro-construcción de la Universidad Nacional y en ello trabajé fuertemente con el diputado Enmanuel Ajoy. En realidad, si estuve bastante metido y empapado de la realidad de Guanacaste.


“Ahora creo que hay que incentivar toda la economía de Guanacaste y el turismo es un punto esencial, aunque no sé hasta qué punto el turismo internacional trae beneficios aquí, a la zona. El turista llega al aeropuerto Daniel Oduber, lo desembarcan, ingresa al país, lo suben a un bus y pum, se lo llevan de una vez a los hoteles y muy pocos salen de ahí.


Yo he pensado en hacer una campaña de concientización publicitaria para atraer más turismo internacional y que utilicen, por ejemplo, nuestros hoteles de playa, como los de Sámara.


“Se ven algunos visos de recuperación, la pasada Semana Santa los hoteles estuvieron casi llenos y esto se necesita que sea todo el tiempo”.


Guanacaste, reconoce Sanchún, tiene muy buenas vías de comunicación; en su mayoría están en buen estado, no nos podemos quejar, asintió el exdiputado quien agregó.


Proyectos de riego

Pero Guanacaste no solo es turismo; parte fundamental de la subsistencia los vecinos de esta provincia que este 25 de julio cumplirá 197 años de haberse anexado a nuestro país por su propia voluntad, es la agricultura y la ganadería.


Sin embargo, también, por su posición geográfica, la provincia es proclive a que, en la temporada lluviosa, los ríos crezcan, se inunden las tierras bajas, pero en periodos de sequedad, especialmente provocados por el fenómeno climático llamado El Niño, las sequías castiguen con mucha fuerza provocando grandes problemas.


Reiterando que está alejado de la actividad política - comunal, Francisco Sanchún, está informado de hechos importantes como, por ejemplo, el de un proyecto de riego que toma en cuenta el rio Tempisque en la parte arriba del río Cañas. “Cuando estuvimos en la municipalidad hablamos de ese proyecto; es esto hace ya mucho tiempo. Bueno, yo salí de ahí y no se concretó. Pero si he venido escuchando sobre la necesidad de canalizar las aguas del Tempisque para hacer riego en la parte de la bajura que es la más afectada con las sequías.


Pero, advirtió don Francisco, el problema del Tempisque es que se ha venido secando y en esta época lluviosa, el río se ve muy reducido y entre más se sube, por ejemplo, hacia Liberia, el río se ve más y más reducido.


Hay un río importantísimo, el Cañas, que pasa por Santa Cruz, es un río grande que es afluente del Tempisque. En época sea cuando uno va a Liberia y pasa por el Cañas, ya se ve cortado. Esto no pasaba antes, era un rio muy fluido, muy grande, advirtió.


Pero en general, los ríos grandes y caudalosos de Guanacaste, ya no lo son tanto pues se están secando, entonces, es difícil pensar en un sistema de riego con ríos secos, sin agua, precisó Sanchún.


“Y para ser franco no sé en qué paró el proyecto, si lo tienen en mente o lo van a hacer por otro lado o lo siguen, pero eso estoy hablando de hace días, porque la bajura... la bajura necesita un sistema riego urgente, como lo tienen allá arriba, en Tilarán y Cañas”.


Desalinizar el agua de mar

Otra alternativa que a la que podría recurrir Guanacaste como provincia es intentar desalinizar el agua de mar. La costa guanacasteca es muy amplia y ya en varios países se utiliza el agua de mar mediante el proceso de desalinización con el fin de apoyar la agricultura; Israel es uno de los países que utiliza esta técnica que por demás está decir, es cara.


Aproximadamente dos tercios de la superficie del planeta están cubiertos de agua, pero sólo un 2,5 % de esa agua es dulce, y sólo un 0,3 % es apta para el consumo humano

La desalinización o desalación del agua consiste en un proceso de tratamiento del agua por el cual el agua del mar o agua salobre se convierte en agua potable para poder suministrar a la población con mayores dificultades de acceso a agua dulce.


Existen diferentes métodos para minimizar los niveles de salinidad en el agua, aunque el proceso de ósmosis inversa es el sistema de desalinización más extendido y avanzado en todo el mundo. Su implantación supone más del 60 % respecto al resto de métodos.


Sanchún cree que un proyecto de este tipo es importantísimo, máxime que, en el caso de nuestro país, tenemos dos costas, y que nuestro mar patrimonial es 10 veces más grande que nuestro territorio. Sin embargo, es claro cuando afirma que ni a nivel de Gobierno y menos municipal se ha hablado sobre este tema, aunque si estima que es conveniente por lo menos pensar en esa opción, máxime que se auguran problemas graves con el cambio climático.


Pobreza y desempleo

Como se ha dicho, la pandemia paró un cierto grado de desarrollo que tenía Guanacaste basado en el turismo internacional.


Por ejemplo, en la llamada región Chorotega a la que pertenece Guanacaste, en el 2019 la pobreza llegaba al 20,3% de la población. Este número tuvo un drástico crecimiento en el 2020, cuando llegó al 31,7%, o sea una variación del 11,4% .


El programa Estado de la Nación tiene documentado que la provincia era, históricamente, la región más desigual del país, pero que desde el 2012, el Coeficiente de Gini muestra una tendencia a la baja que en el 2019 era de 0,473 ´pero que el año pasado aumentó a 0,492. Debe destacarse que entre más alto sea el valor a uno, es más grade la desigualdad.

Guanacaste y sus 11 cantones fue la que presentó una mayor caída en el ingreso por hogar y por persona entre el 2019 y el 2020.


El dinero que recibe una familia por mes pasó de 863.590 colones en el 201 a 687.012 en el 2020. Esto fue una contracción del 20,4%, la más alta de todo el país. Parece una contradicción, Guanacaste es, según Sanchún, es una de las provincias más ricas del país, pero a la vez es de las más pobres. Como decimos nosotros, “báileme ese trompo en una uña”, expresó don Francisco.



Pese a sus enormes riquezas naturales, Guanacaste es una de las provincias más pobres del país.


“No sé qué pasará, las empresas grandes tienen poca presencia en la provincia y claro, tiene que ver mucho con lo que ya hablamos, con los trámites, con los requisitos, por las cargas sociales que son muy altas.


Sin embargo, pareciera que los guanacastecos no tienen noción de las muchas cosas positivas que tienen y el hecho de tener un aeropuerto internacional en Liberia, con una gran capacidad puede convertirse en un punto de partida, para, por ejemplo, establecer zonas francas. “Yo hablé de eso cuando fui diputado”, comentó don Francisco quien agregó, además, que en esa época propuso la creación de un depósito libre como el que tiene Golfito, pero no tuvo éxito. Esta, recordó, fue una idea del entonces diputado Enmanuel Ajoy a la que le di seguimiento, pero sin éxito.


Yo no buscaba eso, pero de seguro que un depósito libre en Guanacaste hubiera matado al de Golfito. Sabía que era muy difícil y me fue imposible darle trámite. Un depósito libre hubiera sido una solución, pequeña, pero al fin solución a los graves problemas que vive la provincia, destacó Sanchún, quien agregó que hubiera sido un gran empujón.


Cambiar de mentalidad

Sanchún recuerda que cuando muchos inversionistas llegaron a Nicoya para establecer hoteles, hubo mucha oposición pues decían que los extranjeros venían a quitarles la tierra para abrir hoteles. Claro que sí, y esos hoteles son generadores de trabajo.

Me acuerdo de que hace 40 años o más, en Sámara había solo un hotel familiar, un bar, un restaurante. Realmente, ahí no había nada, eran unas pocas casitas, la gente vivía de la pesca.


Los extranjeros abrieron hoteles y lo ticos ganamos, ganamos en empleo, la gente se beneficia Desde Nicoya todos los días salían buses con gente que trabajaba en esos hoteles y restaurantes y lo mismo ocurría en Santa Cruz. Había trabajo y mucho, hoy todo se vino abajo.


Con respecto a la posibilidad de establecimientos de zonas francas, don Francisco comentó que no ha escuchado hablar sobre este tema. Además, aunque conoce a los actuales diputados guanacastecos, no tiene contacto alguno con ellos para saber qué están haciendo.


“Pero en realidad no he oído a nadie, ni diputados ni a gobierno hablar, por lo menos en el último año que hablen sobre una zona francas en Guanacaste; no obstante, sí reconoció que si tiene años de oír de proyectos en ese sentido lo mismo que el depósito libre comercial. Esto se ha quedado en el olvido siendo buenas opciones para la provincia.


Nada con la política

Pese a estar relativamente joven, 61 años, Francisco Sanchún no quiere nada con la política actividad a la que le dedicó más de 40 años. “Toda mi juventud se la dí a la política, mi familia se sacrificó, no estudié por andar en esto a lo que me dediqué a tiempo completo,. Yo renuncié a la Universidad y me dediqué a la política y al comercio y al final, me dediqué por completo a la política, insisto, sacrificando a mi familia, a mis hijos, que estuvieron mucho tiempo fuera de mi órbita por andar en política.


Alejado de la tierra de sus ancestros