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¿Quién es China para Centroamérica y específicamente para Costa Rica? Mónica DeHart lo explica

Antropóloga y socióloga californiana lleva más de 20 años de analizar este mercado

El legado cultural, político e histórico hace que existan múltiples chinas en la población nacional, que requieran con urgencia una política de comercio exterior.


Nota redactada por Tatiana Gutiérrez Wa-chong



Desde hace más de 20 años, la antropóloga californiana, Mónica DeHart, viene analizando ¿quién es China para Centroamérica?


La respuesta, no es sencilla y esto la ha llevado a reunirse con descendientes chinos, sindicalistas, empresarios, políticos y profesionales en Guatemala, Nicaragua y Costa Rica y durante su visita al país compartió sus hallazgos con Comunidad China de Costa Rica.


Sus investigaciones la llevaron a escribir el libro: “Transpacific Developments” que evidencia por qué las actuales colaboraciones de desarrollo con Beijing no pueden percibirse como completamente nuevas o únicas, ni sus resultados predeterminados.


Más bien, son la evidencia de una historia más larga de relaciones transpacíficas e ideas y que definen las expectativas locales sobre lo que el desarrollo chino podría significar para el futuro de Centroamérica y las formas de identidad y soberanía en las que se basarán.


“La huella de China en América Latina es muy grande porque llega como el segundo socio comercial en importancia y con un crecimiento grande del 26% en los últimos cinco años y como prestador en la región. Centroamérica tiene una ubicación estratégica, por el Canal de Panamá, pero le hace falta una política comercial más agresiva”, aseguró la escritora.


La diáspora china vino principalmente de Cantón, luego se da la presencia de empresarios y oficiales taiwaneses y por último, representantes estatales de la República Popular China, esto hace que se ubiquen generaciones de distintos lugares de origen.


“Podemos hablar de chinos múltiples o una gran chinada como dirían los centroamericanos”, dijo con una gran sonrisa la autora.


Para la autora, los migrantes han contribuido mucho con la sociedad costarricense con la construcción de infraestructura, cultura, educación y trabajo. Además, Taiwán fue un compañero de desarrollo para todos los países de Centroamérica colaborando con el desarrollo y la capacitación.


“Esto nos lleva a pensar que todas esas experiencias han formado lo que puede ser el desarrollo chino a futuro y Centroamérica debe destacar cuál es la idea propia que quiere y qué le va a ofrecer a China, porque hasta ahora únicamente viene recibiendo y necesitan establecer una política hacia afuera”, destacó.


El libro analiza muy bien esa política de identidad y el desarrollo de una nueva era de relaciones transpacíficas, utilizando métodos etnográficos y datos específicos de antropología cultural.


La autora destacó que algunos países de Centroamérica tienen muy claro que quieren comercio con China, pero no política y tienen aceptación y rechazo a la vez.


Esa historia ilustra cómo las formulaciones orientalistas de la diferencia racial y cultural continúan dando forma a las percepciones locales de las iniciativas chinas a pesar de la presencia de múltiples formas de lo chino.


La autora destacó que algunos países de Centroamérica tienen muy claro que quieren comercio con China, pero no política y tienen aceptación y rechazo a la vez.


Por último, conversamos sobre las oportunidades de la Franja y la Ruta y Dehart aseguró que China es considerada un constructor grande en la región y que se puede visualizar como una promesa desarrollo para construir la infraestructura y las telecomunicaciones que los países necesitan.


El libro analiza muy bien esa política de identidad y el desarrollo de una nueva era de relaciones transpacíficas, utilizando métodos etnográficos.




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