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Otto Apuy, recibe el primer Magón para un artista o escritor de origen chino

hace 12 minutos
22 min de lectura

Otto Apuy Sirias, primer guanacasteco que recibe el Premio Nacional de Cultura Magón



Nota redactada por Eduardo Amador Hernández




Otto Apuy Sirias soñó, durante muchos momentos de su vida, recibir el premio nacional de cultura Magon; por eso, el 12 de febrero del 2026 será un día que no se borrará jamás de su mente: su sueño se había convertido en realidad, se le notificó que se le había otorgado ese galardón correspondiente al año 2025. 


Pensó en sus orígenes: en sus padres, en su familia, en su Cañas natal y en su gran provincia, Guanacaste a la que le ofreció el premio recibido. 


No obstante, la alegría que percibió no hizo que olvidara a su esposa, Marcy Devine fallecida en octubre del año pasado.  “Ella estuvo y estará siempre presente. Ella soñó con el premio”.


Emocionado y casi quebrándosele la voz, Otto dijo que “el Magón es el premio más importante que me podía haber pasado, pero con tres meses de diferencia ocurrió lo peor que me ha pasado en mi vida: perder a mi esposa. Ella murió tres meses antes de que me avisaran del Magón, siempre soñó con que me lo dieran y fue mi gran apoyo e inspiración”.

Resaltó que este pasaje de su vida es algo muy chino, muy Yin y Yang: la tristeza mayor y la felicidad mayor juntas. 


Marcy Devine, la compañera de vida de Otto Apuy. Falleció en octubre del 2025, pocos meses antes de que se le entregara a Otto el premio Magon, que ella tanto añoró.
Marcy Devine, la compañera de vida de Otto Apuy. Falleció en octubre del 2025, pocos meses antes de que se le entregara a Otto el premio Magon, que ella tanto añoró.

Marcy, quien se desempeñaba hace unos años como directora del Instituto Británico, murió en 13 octubre del 2025. “Es muy doloroso perder a la persona que lo ha acompañado durante buena parte de mi vida. Claro, este reconocimiento también era merecido para ella. He sobrellevado la pérdida aprendiendo a ver tanto la ganancia como la pérdida”, expresó el artista nacional Premio Magón 2025.


Otto recibió el premio a sus 77 años. Nació en Cañas, Guanacaste, el 31 de julio de 1949. Su padre, un ciudadano costarricense de nacimiento, de origen chino, Máximo Apuy Achio; su madre, guanacasteca de pura cepa, Berta Sirias Calvo. Esta mezcla sanguínea ha influido grandemente en su obra artística y literaria.


Sus estudios primarios y secundarios los realizó en Cañas y ya por los años 70 del siglo pasado se trasladó a vivir a San José. Estudió periodismo en la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica. Ahí laboró en el Semanario Universidad. Luego se trasladó a Barcelona, España. La cultura catalana también ha influido en su vida. 


Al otorgársele el Magón 2026, Otto Apuy fue calificado como “artista visual, pintor, escultor y promotor cultural costarricense, cuyo trabajo ha sido un puente entre culturas, formas y tradiciones. Su obra refleja la fusión de la sensibilidad oriental y latinoamericana, explorando el equilibrio, la armonía y la identidad”.


Además, se consideró que “su trayectoria ha dejado una huella profunda en el arte nacional e internacional y por eso, es merecedor del Premio Nacional de Cultura Magon 2025”.


Orgullosa, la comunidad china costarricense rindió un sentido homenaje a Otto Apuy Sirias, primer ciudadano guanacasteco y de origen chino en recibir el Magón.
Orgullosa, la comunidad china costarricense rindió un sentido homenaje a Otto Apuy Sirias, primer ciudadano guanacasteco y de origen chino en recibir el Magón.

La obra de Otto Apuy ha trascendido nuestras fronteras y en muchos países latinoamericanos, Estados Unidos y en Europa se ha admirado su trabajo. También ha desarrollado su obra a nivel literario en varios países; se han llevado libros suyos para hacer investigaciones sobre los temas que trata.


Otto es la segunda persona de origen chino en recibir esa alta condecoración; la primera fue, en el 2003, la doctora Hilda Chen Apuy Espinoza, por cierto, su prima. A ella se le otorgó ese reconocimiento porque “fue baluarte en la difusión y desarrollo de las relaciones interculturales entre oriente y occidente; dando a conocer la herencia real y simbólica de esas culturas mediante traducciones y la enseñanza del sánscrito”.


El Premio Nacional de Cultura Magón es el máximo reconocimiento otorgado por el Gobierno de Costa Rica a través del Ministerio de Cultura y Juventud para honrar la trayectoria de toda una vida dedicada a la cultura, las letras o las ciencias. Fue creado en 1961 en honor al escritor Manuel González Zeledón (Magón).


Personajes de la Comunidad China de nuestro país organizaron   el homenaje que se rindió a Otto Apuy. En su orden, Rubén Acon, Laura Alan, Otto Apuy, Elena Wachong y Alejandro Li Glau. (Foto: Patricia Escalante).
Personajes de la Comunidad China de nuestro país organizaron   el homenaje que se rindió a Otto Apuy. En su orden, Rubén Acon, Laura Alan, Otto Apuy, Elena Wachong y Alejandro Li Glau. (Foto: Patricia Escalante).

Entre los diversos premios que Otto ha recibido también destaca el Premio Nacional Aquileo J. Echeverría en 1977 y el Premio Nacional de “Artes Integradas” en el 20l6. Este es el máximo galardón a la creación de obras en las áreas de poesía, cuento, novela, ensayo, teatro historia, libro no ubicable artes plásticas y música. 


Primer Magón guanacasteco


Al manifestar su orgullo por el reconocimiento recibido, Otto dijo que el Magón “es el máximo galardón que un artista puede tener en el país, el premio más alto que otorga el Estado. En mi caso, siendo de origen chino, fue además el primer Magón para Guanacaste. No es que no hubiera habido guanacastecos merecedores —como músicos que forman parte de la idiosincrasia costarricense—, pero este fue el primer Magón guanacasteco”.

Fue muy importante para los guanacastecos y para el país. También es el primer Magón para un artista pintor o escritor de origen chino, pues doña Hilda Chen lo recibió más como académica.


“El premio implica un estímulo para los que vienen detrás: los artistas y escritores de origen chino ya tienen un camino trazado por Hilda Chen Apuy en un principio y por mí. A la vez, el país marca su apertura hacia la diversidad multicultural. Somos un país conformado por muchas nacionalidades, y ahora se busca el origen de esa definición”.


Otto también agradeció el homenaje que se le rindió por parte de las distintas asociaciones chinas del país el pasado 26 de junio en el San José Indoor Club. “Esto es muy significativo porque fui el segundo Magón de origen chino con características de ser artista, pintor, escritor y académico.


Fluido conversador, Otto fue narrando, en una entrevista diversos momentos de su vida como pintor, escultor, artista visual, coleccionista. 


- ¿Usted combina su trabajo en artes plásticas y literatura? ¿Cómo hace?



Otto empezó su carrera artística como dibujante. Libro publicado por el Departamento de Publicaciones de la UCR en 1973.
Otto empezó su carrera artística como dibujante. Libro publicado por el Departamento de Publicaciones de la UCR en 1973.

-Han sido procesos. Comencé con una etapa más de dibujo, desde cuando estaba en la Universidad hacía dibujos, luego pasé a la pintura, el grabado, las instalaciones y la escultura. Han sido etapas que la misma investigación, el mismo trabajo me ha llevado a desarrollar una tras otra.


“A veces digo, como en broma, que cuando escribo estoy sentado descansando de estar de pie pintando, o a veces estoy pintando algo que pienso literariamente: "mira qué interesante este tema para un cuento". Creo que una disciplina apoya a la otra. Tan así que, por ejemplo, mi definición como artista multimedia es que a pesar de que trato un mismo tema, lo desarrollo en distintas disciplinas porque encuentro que tal historia es mucho más interesante, por ejemplo, escribirla o primero pintarla, después de pintarla, también escribirla”. Soy el el mismo, lo que marca la diferencia es que lo expreso en distintos medios. Entonces el tema se amplía debido al medio, debido a la técnica. 


Recuerdos e influencia de Cañas


Otto nos recibió en su casa - taller en Sabanilla de Montes de Oca.  En ella muestra su abundante obra plástica y literaria. Su creatividad resalta a la vista. Obras artísticas de su hechura, colecciones de pequeños automóviles, barcos, libros. La vista no se cansa de admirar la belleza escénica que presenta su centro de trabajo y posiblemente parte importante de su inspiración.


“Viaje al remoto Puntalín”, una de las obras escritas por Otto Apuy.
“Viaje al remoto Puntalín”, una de las obras escritas por Otto Apuy.

Los recuerdos de infancia y juventud de Otto están muy ligados a Cañas, su cantón natal. “Es un tema que yo he tratado mucho y comencé a desarrollarlo en unos años en que muy poco se hablaba de los chino-costarricenses y sus orígenes. Fue, por ejemplo, Hilda Chen-Apuy, la primera en investigar más sobre los orígenes chinos, pero de forma muy aislada. No es sino hasta estos momentos en que la investigación se ha abocado más a hablar sobre los chinos.


Propiamente mi niñez estuvo muy ligada con los chinos porque mis abuelos y mi familia paterna eran chinos. Crecí con los viajes de ellos, con el recuerdo del legendario bisabuelo y abuelos. Mi abuelo nació en Cañas, pero fue enviado a China a estudiar y también a casarse. Después de que terminó su estadía, se casó con una china y volvió a Costa Rica, a Cañas.


Todo eso lo desarrollo como "maravillosismo chino guanacasteco", el cual he desarrollado en la novela publicada por la Universidad Estatal a Distancia (UNED) “Viaje al remoto a Puntalin”. En forma casi mágica —al estilo de Gabriel García Márquez, pero en lo chino— se hablaba en China de la familia de nosotros en el país "Puntalin", y después se dieron cuenta, no era Punta Lin, sino Costa Rica.


Decían: "¿A dónde vas? Al país de Puntalín, a Puntalín". Era Puntalenas. En chino es diminutivo, "Puntalín". Qué lindo, un nombre ficticio. Ya hay una historia ahí para contar, llena de muchos significados y cambios. De alguna manera, conforme el asentamiento chino fue desarrollándose, también el país fue cambiando, desde ese punto de vista. Por ejemplo, la actividad económica de los chinos en las provincias, fue muy importante.


Pero volviendo a eso, está lo chino familiar: los recuerdos de mis abuelos contando sus historias de niños, sobre todo nuestra abuela, mezclada con los cuentos de mamá, que era guanacasteca. Entonces, mi niñez fue una mezcla de dioses o duendes chinos y duendes guanacastecos, pero también estaba la "mona china".


Para mí fue muy natural crecer con esos elementos de la identidad. Es una antropología mezclada, llena de recuerdos. Posteriormente, cuando me hice grande, decidí escribir sobre eso porque es mi tema. Me dije: "Hablar de esa niñez y de esos elementos es muy atractivo y además forma parte de la historia del país".


- ¿Cómo ha influido en su obra su pueblo de origen, Cañas?


- “Yo no sabía que tenía influencia porque lo vivía muy natural: mis hermanos, mis primos, todos teníamos abuelos venidos de China, padres nacidos allá en China, primos venidos de China y primos nacidos en Costa Rica. Ya de adulto me di cuenta de que ese era un tema para desarrollar porque no estaba explorado en el país; el tratamiento literario de lo chino no había sido ni investigado ni contado. Encontré una veta magnífica.


El 12 de julio del 2026, la municipalidad de Cañas rindió homenaje a su hijo predilecto.
El 12 de julio del 2026, la municipalidad de Cañas rindió homenaje a su hijo predilecto.

Esa veta está muy ligada a los años setenta del siglo pasado cuando ingresé a la Universidad de Costa Rica; en 1970 entré a trabajar en el periódico Universidad y a estudiar periodismo y comunicaciones. Se hablaba de la identidad latinoamericana y de cambio social, pero yo venía de defender casi una rebeldía, porque en ese tiempo se era muy peyorativo hacia lo guanacasteco. En los años 70, Guanacaste era solo como una provincia para ir a montar a caballo; el centro de San José o la Meseta Central tenía una imagen muy alejada del país, al igual que de Limón.


Entonces el tratamiento de lo chino fue como una rebeldía en contra de lo peyorativo, el chinito aquí, el chinito y esa cosa yo defendí, pero también,  a la misma vez había algo hacia el guanacasteco. Todos creíamos que andábamos a caballo en Guanacaste, el uuyuyy bajura, los sombreros guanacastecos, la parranda, esa propia historia y leyenda guanacasteca tan aislada de la meseta central, por ejemplo, fue un tema que yo comencé a tratar, pero no como una necesidad de investigarlo, de explorarlo, sino de defenderlo. Yo lo hacía por rebeldía.


- ¿Entonces Cañas nunca se ha olvidado?


- “No, Cañas siempre está muy presente porque es el pueblo de origen de la familia, tanto de la línea paterna como de la materna”.


- ¿Qué influencia ha tenido en su obra su permanencia en el Valle Central?


-“Primero, el desarrollo de mi trabajo, eso ha marcado una pauta a seguir,  de investigar;  cuando nos definimos hace unos años como un país diverso, multicultural, se asumió que también los costarricenses eran limonenses, alajuelenses, etc.


-Usted estudió en España. Culturalmente es un país muy rico. ¿Influyó o influye en su obra?


- “Tal vez no directamente de España en general, sino de Barcelona. Llegué a Barcelona, hablo y escribo catalán, y me identifiqué mucho con la cultura catalana. De hecho, me casé allí con una catalana, mi única hija es catalana y vive allá. Hablo normalmente en catalán con ella.


Descubrí la similitud de Cataluña con Guanacaste. Cuando llegué en el año 75, existía un pintor llamado Antoni Tàpies y toda una generación de artistas que defendían la identidad catalana. El catalanismo era como el guanacastequismo:  el "seny" o sentimiento catalán era propio y autonómico y se buscaba ser autonómico. De alguna manera, Guanacaste era una autonomía en Costa Rica.


Yo veía en Cataluña una historia muy particular de defensa de la nacionalidad y de la cultura catalana. Aprendí un poco a defender también el guanacastequismo. Había una gran similitud que se desarrolló mucho más en Barcelona después de la muerte de Franco con todo un movimiento de autonomía. Cuando llegué, Franco estaba vivo; esa era la diferencia: yo venía de un país democrático a una dictadura en sus últimos años”. 


-¿Pero en Cataluña es muy arraigada la autonomía?


-“Exacto, eso es lo que a mí me llegó. Y como artista joven que llegaba allí también yo con mis dibujos defendía la identidad latinoamericana, yo veía que los artistas contemporáneos de Barcelona también estaban defendiendo lo suyo, que era su catalanismo, Entonces había una similitud en cuanto al a la temática de desarrollada”


- ¿Conoce China?


- “No, China es un país al que le tengo una gran deuda de visita. Mis hermanos y la mayoría de las personas que conozco han viajado a China, pero yo conozco más de China que ellos que si han viajado, pero no han profundizado. Me he dedicado a investigar mucho la cultura china, las distintas lenguas y la parte histórica.


Ha sido una temática que ha estado al lado de mi trabajo más adulto. Siempre quise ir a China y no me salió el viaje. En los años en que podía haber ido, vivía en España, así que tuve una formación más europea o catalana. A pesar de que lo chino ya lo tenía adentro, no lo exploré allá.


Sin embargo, tengo ofertas de viajes, proyectos de exposiciones y publicaciones de mis novelas de tema chino en China. Cuando uno trabaja aquí y escribe sobre lo nuestro chino resulta muy interesante para China. Eso viene para el futuro; habrá un momento en que sí podré decir que he estado allá”


- De ese estudio que ha hecho sobre China, ¿siente que ha habido una influencia grande de la cultura china en las artes y en la literatura costarricense?


- “Todavía se está en un proceso de descubrimiento de los aportes chinos al país. En la parte plástica lo hay, y en muchas otras profesiones es mucho más evidente: médicos, abogados y políticos chinos han hecho un aporte muy importante al país.


Desde el punto de vista artístico no se conocía tanto, pero si existía de forma muy tímida. Fue con Hilda Chen-Apuy y con Franklin Chang que se comenzó a hablar más del aporte de los chinos. Hilda Chen-Apuy, como académica, hizo grandes aportes no solo de lo chino, sino de lo asiático. Con Franklin Chang se dio el fenómeno social de ser un personaje muy reconocido mundialmente en su profesión como astronauta.


Ahora, Elena Wachón, directora del Museo Chino, quien acaba de regresar de China, me entregó un documento sobre mis ancestros chinos que le llaman el Zúpǔ (libro de genealogía o registro de la historia de un clan familiar) Uno se dirige al pueblo original y ahí aparecen los ascendientes de octava, novena, décima y trigésima generación. Ahí está de dónde vengo yo, que somos los Chen del clan Chen-Chan, que somos descendientes de un emperador chino. Hace cientos de años atrás.


Lo interesante es que en China te conectas con tus ancestros con toda su ascendencia. Los Chen somos lo mismo; por ejemplo, Franklin Chang es Chan (no Chen), Hilda Chen-Apuy es Chang, e Isidro Cong Wong también es familia mía por parte de mi abuela. Venimos de la misma área de Cantón (Guangdong) y llegamos a Costa Rica porque venía un familiar y luego otro y después otro. Todos descendemos de la misma familia”.


“¿Entonces el apellido Chan existe en China y Costa Rica? Me han dicho que muchos, cuando llegaban o llegan al país, no sabían qué ponerse para identificarse y escogían cualquier palabra ¿El apellido suyo sí existe en China?


-“Sí, es el Chan, que en otros lados ponen Chen. En mandarín es Chen, pero en pinyin en cantonés es Chan. (Pinyin es el sistema de escritura oficial para representar los sonidos del chino mandarín usando el alfabeto chino)


Mi apellido Apuy sufrió esa transformación de tener que castellanizar el apellido. Cuando mi bisabuelo entró por Puntarenas, se llamaba Chen Ting Pui. Pui era su nombre. En China, el nombre va al final: primero el apellido y después el nombre. Cuando llegó, le invirtieron el orden y le pusieron "Apuy" como apellido, pero era su nombre. El apellido era Chen / Chan. Hilda se pone Chen-Apuy para recordar que "Apuy" es el nexo a Chan y que no existe como apellido, sino como nombre.


El "Apuy" solo existe aquí con esa raíz. Pasa igual con los Ajoy, Acon, Achio: son Chiu, con, sin la "A". Esa "A" la ponían como un "de". Muchos nombres castellanos los reconocemos como de origen chino, como Ángulo, Quirós o Sánchez, porque sonaban parecidos a nombres chinos. Me imagino que cuando escogían un nombre, buscaban que sonara a chino. En todas las culturas es una transformación común del nombre y del apellido en todas las culturas”.


- ¿Siente que ha evolucionado la percepción que tiene el costarricense de la comunidad china?


- “Sí, claro. Digamos que debido a que se ha investigado más y se sabe más de los orígenes y aportes chinos que antes y no es que antes no existía, sino que existía de una manera muy tímida; por ejemplo, la incomunicación. ¿Qué sabían en San José de las familias chinas en Guanacaste como las Ajoy o en Limón? Se sabía de la influencia negra o africana en Limón, pero menos de la china, aunque existía.


Es algo que ha aflorado debido a los cambios del país, que se ha abierto más a incluir sus orígenes e investigar su propia historia. Pero en los pueblos, el chino siempre ha existido. Mi ascendiente se asentó en Cañas en 1870, cuando era un poblado pequeñito de pocas casas. Ahí comenzó a haber un chino, luego trajo a sus hermanos y familiares y se establecieron formalmente.


En esos años, China atravesaba una época de pobreza y guerras, por lo que la migración era un escape. De ahí viene la leyenda de la "Montaña de Oro", que era California y la fiebre del oro. Pensaban que era solo ir a buscar oro para hacerse ricos y ayudar a la familia. Así fue como vino mi primer ancestro chino. Otros han venido históricamente a trabajar o como contratados en fincas en Guanacaste, Limón o en la construcción del ferrocarril. Es una historia que todavía está por descubrirse.


Ahora se ha buscado más,  inclusive a la parte artística china, porque es evidente que Isidro Con Wong y yo, como mayores desarrollamos un poco más la parte visual de los ancestros chinos, que ahora ya hay muchos más artistas destacados como Edgar León, Guillermo Porras, Man Yu, Karen Olsen, Mimian Su. Entonces ya hay todo un movimiento que ha aflorado.


Es un poco, contesta la pregunta, que más que todo es recientemente que estamos sabiendo de todo eso, pero anteriormente era muy desconocido”.


-A finales del siglo antepasado y principios del siglo XX hubo, incluso oficialmente, cierto grado de discriminación racial. ¿Ustedes lo percibieron o lo viven con mayor naturalidad?


- “Ahora ha cambiado mucho. Mi generación y la de mis padres no vivieron tanto ese periodo de racismo peyorativo. En los años veinte y treinta hubo un movimiento muy fuerte no solo anti chino, sino también anti judío. Se pensaba que otras nacionalidades venían a invadir el país o quitar trabajo, en lugar de ver que venían a generar comercio, ganadería y agricultura.


Mi bisabuelo guardó silencio; hubo una etapa en que no se hablaba de política por culpa del racismo. En mi pueblo, mi bisabuelo recibió cartas en su contra diciendo que venían a apoderarse de las tierras o a robar plata. Hubo edictos municipales en contra de la presencia de chinos. Pero eso también lo sufrieron los judíos o italianos.


Existía el recelo local de que alguien de fuera venía a quitar el espacio, sin ver que esa persona venía a quedarse y que sus hijos se harían cañeros. Hubo un proceso de adaptación muy fuerte después de vivir esos prejuicios”.


-Ese enlazamiento del chino hacia Costa Rica se nota en dos Premios Nacionales Magón. ¿Hay posibilidades de que la obra artística de los chinos sea más reconocida por el país?


- “Claro, de hecho, el Instituto Confucio ha desarrollado un proceso de reconocimiento hacia los chinos del país y sus aportes. En la Asamblea Legislativa hay tres ciudadanos de honor de origen chino: Franklin Chang, Hilda Chen-Apuy y yo. Eso habla de un reconocimiento histórico. También en el ámbito académico y político hay un reconocimiento por los aportes en esos campos


“¿Doña Hilda y usted han abierto camino para que más miembros de la comunidad china aspiren a obtener premios nacionales?


“Claro, abre puertas a muchos artistas desconocidos en Limón, Guanacaste o la zona sur, no solo en pintura, sino en literatura, danza, etcétera. Hay todo un panorama por venir gracias al reconocimiento de los ancestros que aportaron a la cultura”.


-“Este premio Magón es una motivación grande para que la comunidad china sepa que este es un país de oportunidades?


- “Exacto. Es un camino muy confuciano. Confucio decía que hay que trabajar duro y poner a los hijos a estudiar en los mejores lugares. Ese precepto lo tenían todos los chinos que venían aquí: trabajar muy duro mientras los niños estudiaban en el restaurante haciendo la tarea, para luego ir a la universidad y convertirse en profesionales.


Se destacan como profesionales porque buscan algo que les gustara. Tengo ancestros médicos; por ejemplo, mi tío fue el primer director de medicina nuclear en el Hospital San Juan de Dios. Cuando él estudió, no existía esa especialidad en Costa Rica y tuvo que ir a Argentina. Muchos fueron enviados a China o a Estados Unidos.


El precepto chino de poner a los hijos a estudiar fue fundamental. Como decía Confucio: "Si encuentras un trabajo que te guste, no es trabajar, sino disfrutar". Como artista, he disfrutado y encontrado mi felicidad e identidad en mi trabajo. Ese es mi precepto como artista.


Otto tiene una colección de cerca de 800 pequeños vehículos, así como también una gran cantidad de barcos. Destaca también la tenencia muchos libros .
Otto tiene una colección de cerca de 800 pequeños vehículos, así como también una gran cantidad de barcos. Destaca también la tenencia muchos libros .

-Sería bueno que nos explicaras un poquito tu obra, tus colecciones de vehículos, etc. Has expuesto en muchos lugares, ¿dónde?


“He expuesto en América Latina, en Estados Unidos, y Europa, también lo he hecho en bienales. Además,  he desarrollado mi obra a nivel literario en muchos países. Se han llevado, por ejemplo, libros míos para hacer investigaciones sobre los temas que trato”.


-¿Què es el objeto para Otto Apuy?


-“Estoy preparando una exposición para el año entrante en el Museo Calderón Guardia, que se llama “Del artefacto al object art”. Ahí narro por qué los artefactos o por qué los objetos son importantes en mi trabajo y esto trato de explicarlo en este ensayo que se va a publicar junto con la exposición de estas piezas, porque todo eso es un recuento de mi niñez.


Por ejemplo, es ese el barquito que yo enterré en el patio de mi casa siendo un niño y que luego busqué y no lo encontré, hice otro hueco y no lo encontré, hice otro hueco y no lo encontré.


Entonces,  me di cuenta que como que viajó, que el barquito o la canoa que yo había hecho y que enterré se fue y es curioso que mi bisabuelo,  en Cañas, antes de morir, mandó a mi abuelo a construir un barco como un mausoleo con forma de barco, porque en la tradición china quien se monta en un barco viaja al cielo.


En Cañas hay un mausoleo que tiene forma de barco donde está enterrado mi bisabuelo. Todo eso es realismo mágico, mágico - chino, chino - mágico. Así, un objeto te recuerda algo, es semántico: encontrar un objeto que te dijo algo que estaba relacionado con tu niñez, de ahí nacen tal vez esos barquitos.


De pronto, piezas, por ejemplo, de elementos que termino adaptando aquí, que forman parte de estas piezas con objetos chinos que yo integro aquí, y objetos guanacastecos que integro a los objetos.



Entonces, esto significa que estoy hablando de mi personalidad, pero estoy hablando también de que investigo lo que está relacionado conmigo, de que eso es lo que uno debe hacer. Si investigo algo es porque tiene que ver conmigo, 


Entonces el objeto también me influencia al desarrollo. Porque muchas exposiciones mías nacen de un objeto, por ejemplo,  la maraca. Todos sabemos que la maraca es hecha de la jícara, he trabajado mucho, he hecho instalación de jícara como fuente de identidad.


¿Y por qué es una fuente de identidad? Porque la jícara en Guanacaste, el árbol de jícara es no sólo para la cultura precolombina, sino que pasó como vaso, como plato,  como objeto musical. También es comida del venado y el venado duerme debajo del árbol de jícara, es como su típico arbolito que le protege,


Entonces, esa relación con la tierra , con el entorno del objeto, de allí nace, por ejemplo, el desarrollar el tema de la jícara, lo que representa la jícara en la historia. De hecho, ya el abordaje de la jícara ya tiene una implicación,  tiene un conocimiento.


Su proceso semántico está relacionado con mi trabajo, entonces el objeto es, a pesar de que tiene su independencia, su manera de expresarse, su expresividad, por ejemplo,  se abre mucho más y pasa a tener un aspecto más universal”.


-¿Qué mensaje daría a las generaciones de chinos que están llegando constantemente al país? ¿Qué hacer para amar a Costa Rica y a la vez mantener el amor hacia sus ancestros?


-Primero, el aspecto educativo. Todos los inmigrantes chinos tienen toda una actitud, un precepto, visible en los restaurantes chinos que instalan hay un orden en las mesas, las mesas en un restaurante hasta en su proceso gastronómico. Son tradiciones muy antiguas integradas en su actitud.


Ese precepto confuciano se mantiene: el chino no pierde el tiempo, no es vago, siempre tiene algo que hacer. Al explotar esa genética, el país y la tierra donde están se beneficia: aportan a la economía, crean trabajo, bienes y conocimiento.


Existe una educación implícita de respeto hacia los padres, abuelos, orígenes y cultura. Saben que sus antepasados fueron ejemplos de trabajo, por lo que ellos también buscan ser trabajadores o los mejores estudiantes. Esa actitud permite fluir positivamente hacia lo bueno, aplicando el concepto del Yin Yang”: (El yin yang es un concepto fundamental del taoísmo que representa dos fuerzas opuestas, complementarias e interconectadas presentes en todo el universo. El yin (la parte oscura) simboliza la oscuridad, la pasividad, la tierra y lo femenino; el yang (la parte clara) representa la luz, la actividad, el cielo y lo masculino. Ninguna fuerza es superior ni existe sin la otra)


-¿Y qué debemos hacer los costarricenses para aprender de esas enseñanzas?


-“La actitud. Ese "chinito" trabajador se levanta a vender un solo confite en la pulpería sin importar lo que esté haciendo. En otras actitudes dirían: "No me voy a levantar por un solo confite". La actitud china es que, aunque sea un confite, hay que levantarse a venderlo”.


-¿Otto, un mensaje para la comunidad china costarricense?


-“Creo que es muy importante para uno y para el resto de la de la comunidad darse cuenta que aquello que quisiste hacer y que pensabas hacer tenía razón, digamos en mi trabajo yo tenía razón en inmiscuirme en trabajar estos temas de identidad.


Fue muy acertado trabajar el tema de la identidad,  el buscarse siempre a sí mismos e inclusive dar lo mejor de sí mismo, entregarlo, porque lo mejor mío es esa identidad guanacasteca, esa identidad costarricense, esa identidad china. Entonces he dado lo mejor de eso.


Entonces, creo que es un buen ejemplo también el ser reconocido por la comunidad china. He recibido reconocimientos aquí de premios nacionales en distintas etapas de mi vida. Pero esta fue la primera vez que hubo un reconocimiento de los ancestros, y eso es eso es muy importante, porque no solo eso es el reconocimiento individual, sino que es un reconocimiento también a los costarricenses de origen chino.”




Otto Apuy en los ojos de un historiador

Carlos Calderón Herrera, profesor e investigador del Instituto Confucio planteó, durante el homenaje que se le brindó a Otto Apuy en el Indoor Club,  su visión de historiador sobre el Premio Magón 2025.




“Otto Apuy Sirias es reconocido en la cultura costarricense como una figura artística e intelectual de trayectoria amplia y diversa. Su trayectoria lo expresa como pintor, escultor, escritor, periodista y ensayista, con una formación vinculada a la comunicación y al arte. Campos que cultivó durante la construcción de su vida académica y artística entre Barcelona y su formación en Costa Rica. 


Tiene casi 100 exposiciones individuales y colectivas. Recibió el Premio Nacional Aquileo J. Echeverría muy joven.  Su obra no se limita a la dimensión estética, sino que también propone una reflexión sobre la identidad cultural, especialmente la guanacasteca, y sobre los vínculos entre memoria, territorio y creación artística. 


Su presencia en el arte y la cultura costarricense lo presentan como creador polifacético y como figura de referencia para las artes visuales en Costa Rica. En ese sentido, se le atribuye una contribución sostenida al desarrollo del arte nacional, tanto por la amplitud de su obra como por su labor como escritor y comentarista de temas artísticos. 


Barcelona fue un momento decisivo de formación, experimentación y consolidación conceptual de su carrera artística. En un artículo publicado en La Nación en 1974, titulado “Otto Apuy: en busca de un nuevo concepto del arte”, lo que sugiere que ya en ese periodo su trabajo era leído como una búsqueda estética innovadora. 


Allí se consolidan algunos de los rasgos que después marcaron toda su obra:  exploración formal, reflexión sobre el arte como idea y una vocación por integrar práctica artística y pensamiento crítico donde une territorio, identidad y experimentación. 


Esta etapa puede leerse como un período de maduración estética: no se trata únicamente de una residencia en el extranjero, sino de un momento que contribuyó a transformar su lenguaje plástico y a proyectarlo hacia una obra más compleja, interdisciplinaria y conceptual. 

Ese contacto cultural, además de su curiosidad como artista, llevó al artista a pensar en temas, el tema de las artes desde su experiencia, la identidad de ser chino y guanacasteco en y diciendo así, reflexiones visuales. 


Análisis


Ese contacto cultural, además de su curiosidad como artista, llevó al artista a pensar el tema de las artes desde su experiencia: La identidad de ser chino y guanacasteco en Costa Rica, iniciando así sus reflexiones visuales.


En la serie del 2011, Pinturas chinas muestran de forma más clara el reconocimiento de la unión de dos culturas. Ahí ya podemos ver la creación de nuevos símbolos y signos, resultados de dos culturas en un diálogo tensional por los prejuicios que impone una historia oficial, pero curioso y novedoso por el interés del ojo de los artistas. 


Para la historiografía del arte y la cultura costarricense. 


Estudiar la obra de don Otto es de gran relevancia ya que su trayectoria amplía la narrativa tradicional del arte costarricense, usualmente centrada en figuras, estilos y centros culturales hegemónicos. 


Su caso permite observar cómo un artista de origen chino-costarricense articula memoria familiar, territorio guanacasteco, experimentación formal y reflexión crítica sobre la identidad. 


Además, su obra ayuda a pensar el arte costarricense como un campo más diverso de lo que su historiografía clásica suele mostrar. Al incorporar su producción, se visibiliza la contribución de artistas, que no solo producen imágenes, sino que también elaboran discursos sobre pertenencia, mestizaje, cultura y construcción simbólica de la nación. 



Aporte a una perspectiva estética. 


Su producción se caracteriza por la experimentación y por la integración de múltiples lenguajes expresivos, entre ellos la pintura, la escultura, el dibujo, los performances, las instalaciones, el arte público y el videoarte, lo que lo convierte en uno de los referentes más importantes en el campo de los nuevos medios. 


Este carácter polifacético rompe con la idea del artista como productor de una sola disciplina. En su caso, la práctica artística funciona también como pensamiento, es decir, como una forma de interpretar la realidad cultural costarricense desde una sensibilidad propiedad propia y no desde de los modelos importados de manera pasiva.



El impacto de Otto Apuy en la historia del arte costarricense se puede entender en tres niveles


Primero, consolidó una obra reconocida por premios y distinciones nacionales, entre ellos el Premio Nacional Aquileo J.  Echeverría 1977 y el Premio Magón 2025. 


Segundo, su trabajo abrió espacio para nuevas lecturas sobre la identidad costarricense, especialmente de Guanacaste y desde la herencia chino-costarricense.


Tercero, su figura ha servido para articular arte, crítica y docencia implícita, pues su producción ha influido en artistas, investigadores y gestores culturales posteriores. 


Valor académico


Desde un punto de vista académico, estudiarlo permite enriquecer la historia del arte nacional con una perspectiva más compleja, inclusiva y contemporánea. 


Su obra demuestra que la identidad artística costarricense no es homogénea, sino el resultado de cruces culturales, desplazamientos geográficos y procesos de reinterpretación simbólica. 

Por eso, analizar a Otto Apuy Sirias no solo sirve para valorar a un creador específico, sino también para revisar críticamente cómo se ha escrito la historia del arte en Costa Rica. 


Su trayectoria invita a reconocer la participación de artistas de origen chino como sujeto, sujetos activos en la construcción de la contemporaneidad artística del país. 


El reconocimiento como Premio Nacional de Cultura Magón 2025 enfatiza que su trayectoria ha dejado una huella profunda en el arte costarricense y que su trabajo constituye su trabajo constituye un aporte decisivo a la construcción simbólica e identitaria, no sólo de Guanacaste y el resto del país, sino que nos recuerda cómo se construye América Latina. diversa, dinámica e híbrida”. 


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